Y...
Creo que existe un punto, en el que me encuentro, en que la historia, con pedacitos autobiográficos, se vuelve muy personal. Quiero decir, necesito encontrar las palabras y la fuerza para continuar el relato, no por la gente que no me conoce, sino por la que me conoce, que no me avergüenza que sepa determinadas situaciones o vivencias, sino que no quiero que sufran. Pronto encontraré las palabras y la decisión para seguir adelante con la vida de Lola, que no está de más repetir, es ficción. Y que si decidí escribirla, es para tratar de entender su vida y el porqué del final que tuvo.
