Wednesday, August 16, 2006

LOS COMIENZOS

Lola tenía claro que con éste chico quería algo serio, que ya era hora en su vida de dejarse de jueguitos y ponerse a pensar en un futuro serio. Este pensamiento no necesariamente nació de lo que Alejandro le provocaba, sino que al ser alguien 'tan feo' y ser ella lo más lindo a lo que él podía aspirar, nuestra protagonista creyó que el se enamoraría fácil y locamente de ella y que no iba a dejarla ir, con lo cual, lo más probable, era que ésta vez sí, finalmente, recibiese la tan anhelada propuesta de casamiento.
Este fue el principio, el principio de algo que podría haber sido maravilloso, pero no lo fue. Ya desde la primera noche, no la del cine, sino desde la primera cita, Lola sintió una gran atracción por Alejandro. Era una persona muy extrovertida, graciosa, centro del grupo en el que estuviese, con muchísima seguridad sobre sí mismo, todo lo que Lola no era. Por éstas razones, Lola se enamoró de él, se enamoró sin importarle otras cosas que sí le hubiesen importado antes.
Igualmente, con el tiempo, cuando ya estaba 'loca de amor' por él, las cosas cambiaron. Dos grandes situaciones modificaron la relación notablemente.
Por un lado, al sentir lo que comenzó a sentir por él, sumada a una admiración que tenía por todo lo que Alejandro representaba y ella no, no pudo controlar sus celos y su sensación de ser terriblemente poco y aburrida al lado de su vida y de las cosas que él hacía. Naturalmente, Lola encontró la 'solución': mentir.
-Salgo con unas amigas, vamos a bailar y no sé después que haremos- solía decirle.
-Me saqué un 8 en Sociedades, por ahora tengo promedio 7.8, tengo que subirlo- Lola presumía (mentía) sabiendo que su novio era muy vago para el estudio y nunca lograba sacar más que un 4, y frecuentemente era aplazado.
-Por que no te callás idiota, si vos sos horrible y yo soy hermosa, en tu vida estuviste o vas a estar con alguien como yo ... renacuajo!!- frases que Lola decía en una pelea, que comenzaron a ser frecuentes. Con lo terrible que éstas palabras hacían sentir a Lola en el segundo siguiente a decircelas a Ale. Lo amaba, lo admiraba, odiaba lastimarlo, a él, a su príncipe, a su amor, a su cómplice y todo, porque ser cómplices fue un distintivo en ésta relación. Desde que se conocieron fueron mejores amigos, confidentes; confidentes ... no, desde que se conocieron no. Ya llegaremos a éste punto.
Pero antes, debo contarles la segunda situación que cambió en la relación.
Aclararé antes, que si el relato se torna un tanto confuso, es porque la vida de Lola fue confusa, los acontecimientos no se suceden lógicamente porque Lola no vivió lógicamente, porque cuanto más confuso se torne éste testimonio, más cerca estaremos de poder llegar a adentrarnos en lo que fue su vida, su día a día, sus confusos pensamientos, sus constantes cambios de opinión, su falta total de criterio propio, su incapacidad para valorar las cosas antes de perderlas, porque Lola sólo ha aprendido a valorar lo que ha perdido, nunca pudo disfrutar lo que tenía, sólo cuando la pena le invadía el corazón de manera irreversible, ella comenzaba a tener una noción de lo que ya no tenía y no por casualidad, no por mala suerte, no por una desgracia, por que ella hace siempre lo imposible para que todo lo que quiere se aleje, no hay ningún destino marcado en la vida de Lola, ella sola ha ido trazando su pedregozo camino. En ésta historia, como en la mayoría, hay una bruja malvada y despiadada que persigue a Lola para destruirla: Lola.

Tuesday, August 08, 2006

BUENA NOCHE

Alejandro la pasa a busca puntualmente. Lola ha elegido un conjunto de color azul oscuro, de pantalón y chaqueta de vinílico que había comprado con su hermana mayor en un viaje a Nueva York; debajo, un body negro transparente. Ese era su estilo: provocador, desenfrenado, siempre al límite entre lo sexy y lo ordinario. Todo el vestuario se complementaba con un buen maquillaje y perfume. Lola vestía así desde aquel memorable verano en Punta del Este, aquel verano en el que había descubierto que era mujer y que gustaba.
Cuando sube al auto había otras dos parejas, las mismas que había conocido la primera noche en que fueron juntos al cine. Lola se sentía hermosa, pero sólo porque estaba con "el feo" y según su pensamiento eso la hacía más linda, o al menos, linda. Pero, las novias de los amigos de Ale eran 'hermosas': perfectas, delgadas, altas, bien vestidas y con mucho glamour.
Una estudiaba en la misma facultad que ella y Alejandro, era rubia, alta delgada, simplemente perfecta, sacada de un comercial de cosméticos, estudiaba abogacía, era buena estudiante, y su novio -el amigo de Ale- era perfectamente lindo: alto, moreno, con un cuerpo estilizado, divertido y de una familia adinerada.
La otra chica, también 'perfecta', cumplía con todos los requisitos a los que Lola aspiraba, ya que además de ser hermosa, venía de una familia muy adinerada y con un doble apellido francés muy reconocido; su novio, el otro amigo de Alejandro, también era un prototipo sacado de un anuncio de ropa masculina de marca italiana: era alto, rubio, con un cuerpo perfectamente proporcionado, divertido y también era exitoso en su trabajo, lo que le permitía tener una situación económica distendida.
Más allá del aspecto físico, que Lola reconoce desde el primer instante, todo lo demás lo va descubriendo con el tiempo. Sí, ya le he adelantado al lector que la relación continuará, que habrá un antes y un después de Alejandro en la vida de Lola, que creció, perdió miedos, adquirió otros nuevos, que fue feliz y muy desdichada.
Pero no nos adelanemos. Volvamos a la primera cita. Fueron a cenar, Lola mantuvo una posición muy cautelosa toda la noche y sólo intervino cuando estuvo segura de que lo que diría quedaría bien, oportuno y la haría aparecer como inteligente.
Aunque ya lo sabemos, es punto de volver a enfatizar sobre el hecho de que Lola no es, simplemente actúa ser lo que cree que se espera de ella. Pero a lo largo de este relato, veremos que ni si quiera es una postura o actitud coherente la que ha adoptado en su vida, es la persona que cree que tiene que ser en las diferentes situaciones que va viviendo, no tiene ensayado un sólo personaje, nuestra protagonista es una excelente improvisadora, puede sacar personajes en segundos, puede ser mujer fatal, tímida, seria, inteligente, tonta, misericordiosa, malvada, sana, drogadicta, borracha; en fin, los ejemplos no tienen límite, Lola interpretará el papel que sea necesario , en el momento necesario, para estar con alguien, con cualquiera, pareciese ser que la consigna es "nunca estar sola". Sin embargo, si Lola no se hubiese sentido tan sola a lo largo de su vida, ésta historia no tendría el trágico final que tiene.